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29 de enero, Día mundial de la Lepra
El pasado domingo 29 de enero, se celebró una nueva Jornada Mundial de los Enfermos de Lepra. Damos a conocer fragmentos del mensaje del arzobispo Zigmunt Zimowski, presidente del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios. La situación en la Argentina según el Ministerio de Salud.
El arzobispo Zigmunt Zimowski ha titulado su mensaje "En la lucha contra la enfermedad de Hansen es necesario el compromiso de todos".
En el mismo, el Arzobispo Zimowski escribe:
"El Mycobacterium Leprae aún no ha sido erradicado, aunque el número oficial de nuevos contagios sigue disminuyendo y actualmente está en torno a los 200.000, según los datos de la OMS relativos al 2010-2011. Además de apoyar la distribución gratuita de los fármacos necesarios, es preciso promover el diagnóstico tempestivo y la perseverancia a la hora de seguir la terapia. Es fundamental, además, reforzar el trabajo dirigido a sensibilizar y a formar a las comunidades y las familias expuestas al contagio".
"El versículo evangélico 'Levántate y vete: tu fe te ha salvado' (Lc 17,19), elegido por el Santo Padre Benedicto XVI como tema de la XX Jornada Mundial del Enfermo que se celebrará el próximo 11 de febrero, constituye un llamamiento que toca de modo particular a quien está afectado por la infección: en este fragmento se narra la historia de los diez leprosos curados por Jesús". (...)
"Como ha subrayado el Santo Padre en su Mensaje de este año, las palabras que dirige el Señor al hombre que, una vez curado, regresa alabando a Dios y se arroja a los pies de Jesús para darle las gracias, "ayudan a tomar conciencia de la importancia de la fe para quienes, agobiados por el sufrimiento y la enfermedad, se acercan al Señor. En el encuentro con Él pueden experimentar realmente que quien cree no está nunca solo. En efecto, Dios, por medio de su Hijo, no nos abandona en nuestras angustias y sufrimientos, sino que está junto a nosotros, nos ayuda a llevarlas y desea curar nuestro corazón en lo más profundo'". (...)
"Este amor, que se expresa también en el compromiso individual y en el de las realidades eclesiales y de voluntariado -entre ellas, la Fundación Raoul Follereau y la Orden de Malta-, y los éxitos obtenidos hasta ahora en términos de fuerte reducción del número de infectados, no exime ciertamente a los gobiernos y a los organismos internacionales de aumentar la atención y el trabajo contra la difusión de la lepra, ni de sus responsabilidades por lo que se refiere a la prevención -en términos educativos, higiénicos y sanitarios-, a la 'readmisión' de la persona curada, así como al apoyo a todas las víctimas de la infección". (...)
"Quien ha conseguido curarse puede comunicar toda su riqueza interior y su experiencia y, al mismo tiempo, ayudando al prójimo, toda su dignidad y profundidad de persona tocada por el sufrimiento y comprometida a favor de la salud de la comunidad a la que pertenece".
"Ello constituirá una ulterior contribución relevante al progreso de la lucha contra la enfermedad de Hansen, que durante milenios ha representado una plaga terrorífica y la exclusión automática de la sociedad. Solamente el esfuerzo de todos y a todos los niveles permitirá transformar la lepra de amenaza en recuerdo, aunque espantoso, del pasado".
La situación en la Argentina
(Fuente: Ministerio de Salud) Hoy la patología se encuentra en Argentina por debajo del umbral de notificación de casos de la OMS y el Ministerio de Salud de Argentina trabaja para que en 2016 el país no tenga ningún caso de lepra.
La lepra, una enfermedad infecciosa crónica causada por el bacilo Mycobacterium leprae, ataca principalmente los nervios periféricos, la piel y también varios sistemas y órganos.
Con un promedio de entre 350 y 400 nuevos casos de lepra por año, la endemia en la Argentina presenta una moderada magnitud y focalización en las regiones noreste, noroeste y en el centro del país. En el resto del territorio, el problema carece de significación estadística. Mientras tanto, a nivel mundial se diagnostican unos 230.000 nuevos casos anuales.
“En el contexto nacional, el número de casos que registra esta enfermedad se considera una situación bajo control, pero estamos trabajando para lograr su erradicación definitiva”, señaló el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur.
Si bien la magnitud de esta patología es moderada y la morbilidad es baja comparada con la de otras enfermedades transmisibles, su importancia como problema de salud pública está dada por las discapacidades físicas y sociales permanentes y progresivas que produce, de no mediar un diagnóstico precoz y un tratamiento regular y completo.
Por eso, es fundamental que ante los primeros síntomas que aparezcan, como manchas en la piel, que además presenten una disminución de la sensibilidad, las personas se acerquen al centro de salud u hospital más cercano, para realizar los estudios pertinentes y descartar la enfermedad, o bien detectarla cuanto antes para poder recibir tratamiento oportuno y evitar así las secuelas.
Actualmente, desde el Programa Nacional de Lepra del Ministerio de Salud de la Nación se está avanzando en la actualización de las normas técnicas de detección, tratamiento y otras cuestiones relacionadas con la enfermedad.
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