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Estudios complejos: un tomógrafo
por cada 400.000 personas de bajos recursos
Nota publicada por el Diario La Nación, sobre la encuesta
realizada por las Redes Solidarias de Profesionales de la
Salud entre profesionales del área de diagnóstico
por imágenes de hospitales porteños y del Gran
Buenos Aires.
Merlina tiene cinco meses y medio. Nació con una enfermedad
renal severa y necesitaba realizarse dos estudios esenciales
para poder resolver su problema. Sin obra social, conseguía
turno en un hospital público para después de
cinco meses. El pronóstico era terrible: si no se detectaba
pronto el problema y era operada, podía perder el riñón.
Después de deambular desesperada por los hospitales
pediátricos, su mamá consiguió que la
Red Solidaria de Profesionales de la Salud intercediera y
una clínica privada le donara los estudios. Hoy Merlina
está bien, pero su historia pudo haber tenido un final
menos feliz.
Este es sólo uno de los cientos de casos que mensualmente
recibe la Red Solidaria de Profesionales de la Salud, un grupo
de más de 6000 profesionales que durante 2006 atendieron
gratuitamente más de 180.000 casos de pacientes carecientes.
Ante el crecimiento exponencial de pedidos de ayuda de pacientes
sin recursos, la red realizó una encuesta entre profesionales
del área de diagnóstico por imágenes
de hospitales porteños y del Gran Buenos Aires.
El estudio permitió saber que durante varias semanas
de 2006 y de 2007 funcionaron sólo dos o tres equipos
de tomografía computada en el Gran Buenos Aires, los
demás estaban en reparación o sin dar turnos
por reclamos laborales.
"Esto hace que una enorme cantidad de pacientes del Gran
Buenos Aires viajen a la ciudad para atenderse en los hospitales
porteños. El promedio de espera en los turnos programados
fue de 35 días para estos pacientes y llegó
a los dos meses en los hospitales próximos al conurbano",
explicó el titular de la red, el cardiólogo
Justo Carbajales.
También relevaron graves demoras en los estudios de
mamografías en ginecología, Holter y estudios
de medicina nuclear en cardiología, electromiogramas
en neurología y centellogramas en medicina nuclear.
"Principalmente en el Gran Buenos Aires significa un
grave riesgo para la salud de la población sin otro
tipo de cobertura y explica en parte el alto porcentaje de
pacientes que se presentan en los hospitales con enfermedades
graves en estadio muy avanzado", dijo Carbajales.
Hay un tomógrafo en la ciudad de Buenos Aires cada
65.000 personas sin otra cobertura que la pública y
un tomógrafo cada 400.000 habitantes en las mismas
condiciones en el Gran Buenos Aires, según detalló
Carbajales. La tomografía computada se utiliza especialmente
en la detección y evaluación de casos oncológicos
y en enfermedades neurológicas, entre otros usos esenciales.
"La provincia actualmente tiene nueve tomógrafos
para más de 10.000.000 de personas que viven en el
conurbano bonaerense, de las cuales el 35 por ciento no tienen
otra cobertura de salud que la pública, según
estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación
(Encuesta Nacional de Factores de Riesgo año 2006)
-señaló el médico-. La ciudad de Buenos
Aires tiene 11 tomógrafos en funcionamiento para una
población cubierta sólo por el sistema público
de aproximadamente 680.000 personas."
Y agregó: "Todos los médicos resaltaron
el compromiso de los funcionarios de las cuatro regiones sanitarias
de la provincia, pero al no tener recursos se trabaja intentando
dar una respuesta caso por caso. Las regiones sanitarias no
pueden dar lo que no tienen".
La provincia de Buenos Aires, tiene 28 tomógrafos instalados
(en todo su territorio): 25 son nuestros y tres están
contratados a un grupo médico privado. Antes de 2004
sólo contábamos con 13 tomógrafos. En
el territorio bonaerense se duplicó la cantidad en
dos años y medio y la idea es que para principios de
2008 van a ingresar seis tomógrafos más.
La mitad de los pacientes que se atienden en los hospitales
porteños llegan desde el conurbano y el porcentaje
aumenta al 60 o 70 por ciento en los hospitales cercanos a
la General Paz.
Cada tomógrafo tiene un costo aproximado de 450.000
dólares. La distribución se realiza conjuntamente
con la Dirección de Hospitales. "Hasta la crisis
de 2002 todo lo que era tecnología ingresaba a través
de créditos internacionales y el mantenimiento era
muy complejo. En 2003 se decide licitar y entre 2004 y 2007
la provincia invirtió 42 millones de pesos en equipamiento.
A partir de un relevamiento en 15 hospitales del primer, segundo
y tercer cordón del conurbano, se descubrieron que
en amplias regiones no contaban con tomógrafos. "Hay
espacios vacíos de más de un millón de
habitantes que no cuentan con un tomógrafo y hay nueve
tomógrafos que están distribuidos en forma errática
-se quejó Carbajales-. Hay una falencia general de
aparatos, pero hay zonas sin cobertura que obligan a la gente
a trasladarse decenas de kilómetros."
Por Cynthia Palacios
De la Redacción de LA NACION
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